sexoanal

El sexo anal (también conocido como «el sexo griego») es una variedad de las relaciones sexuales que puede resultar muy placentera si ambos miembros de la pareja lo desean. Las preguntas más frecuentes son: ¿El ano no es demasiado estrecho? ¿Duele? ¿Puede causar problemas físicos? (lo que quiere decir si puede dañar el esfínter anal o el recto, causar una infección, o debilitar el esfínter anal)

 

Otros tipos de preguntas son sobre la técnica: ¿Cuál es la mejor manera para hacerlo, que posición es la más adecuada, bajo qué circunstancias y qué tienes que hacer para que sea lo más agradable posible? Y por supuesto hay preguntas como: ¿Es normal? ¿Es natural? ¿Por qué lo quiere, lo que solemos hacer le está aburriendo? ¿De dónde ha sacado la idea, de revistas porno o de Internet? ¿Ahora yo simplemente tengo que ceder? Antes de empezar la aventura anal, se deberían resolver todas estas dudas. A continuación se dan algunos consejos prácticos.

 

Ambos tienen que tener ganas

En el sexo anal es imprescindible que ambos miembros de la pareja tengan ganas. Los amantes experimentados pasan de forma más o menos natural al sexo anal, ya que es lógico que estas personas ya lleven algún tiempo practicando el sexo y que hayan pasado de tener relaciones sexuales en una sola posición a experimentar muchas y diferentes posturas. Estos amantes experimentados se conocen muy bien y se pueden comunicar sin usar palabras para decir si quieren algo en específico. Además, ambos son conscientes de los hechos siguientes:
El esfínter anal es más estrecho que el esfínter vaginal, pero puede ceder lo suficiente como para que quepa un pene. Esto es, claro está, en general, puesto que, igual que en el coito, importa el tamaño del pene y del ano. Los casos en los que el sexo anal es simplemente imposible o demasiado doloroso debido a un tamaño de pene relativamente grande, son más frecuentes que en las relaciones sexuales vaginales.
Si el pene puede entrar en el ano, en general no habrá consecuencias negativas para el esfínter anal, ya que, generalmente, éste se recupera totalmente después de la extracción del pene.
Asimismo, el sexo anal no causa almorranas (hemorroides) u otras afecciones.
El recto contiene gran cantidad de bacterias que pueden causar infecciones de vagina. Por lo tanto, es mejor evitar el contacto vaginal después de sexo anal.

 

Preparativos para el sexo anal

Casi nunca es agradable, por emplear un eufemismo, que en un estado de extrema excitación sexual, se proceda al sexo anal sin ninguna preparación (sólo es agradable en ciertas fantasías con un elemento de sadomasoquismo). Por lo tanto, se requiere de cierta preparación para el sexo anal. Algunos consejos:
Durante el coito vaginal el hombre puede acercar su dedo al ano de la mujer. Un buen momento es cuando ella ya está excitada y puede necesitar un poco más de placer. Un frotamiento muy ligero en su músculo anal (ella puede hacer lo mismo con el hombre) puede tener un efecto explosivo muy agradable.
La próxima vez, él puede mantener su dedo un poco más de tiempo encima del ano de la mujer, luego lo puede introducir con mucho cuidado, etc. Ten en cuenta que el dedo no debe tener la uña larga y que haya suficiente lubricación (lo mejor es su líquido natural de lubricación, aunque también se puede utilizar saliva o un lubricante).
En caso que la mujer tenga dudas iniciales, se debe tomar bastante tiempo en la fase preparativa del sexo anal. Piensa más en meses que en semanas. En este periodo, ella se puede preparar a si misma, introduciendo en su ano un dedo o algo similar (sin filo, de tamaño pequeño a más grande).

 

Ejecución del sexo anal

En el siguiente paso se pone el pene erecto contra el ano, pero sólo si la mujer está excitada. Se puede hacer en varias posiciones. Un consejo: ambos de lado, cara a cara y el hombre entre las piernas de la mujer. O ambos de lado, él detrás de ella. En ambas posturas, él puede coger bien sus nalgas y mantener un poco abierto su ano. El pene está bien húmedo, y también el ano contra el que el hombre empuja ligeramente su pene. En cuanto la excitación de ella aumente, él puede elevar la intensidad con la que empuja contra el ano. Se tiene que esperar siempre a ver cómo reacciona ella, y si ella le anima a seguir, él puede seguir. En esta fase se puede parar y seguir en otra ocasión. Así, se puede proseguir cada vez un poco más, posponiendo el gran momento de la penetración total a una fecha más especial, como por ejemplo el cumpleaños de la mujer. Durante todo este periodo, la pareja tiene un acuerdo secreto, lo que lo hace divertido y excitante. La penetración suele tener lugar en dos fases: el pene empuja un poco contra la abertura, entonces, se queda parado donde está, esperando la relajación de la pareja que puede abrir el esfínter anal mediante una gran exhalación. A continuación, el pene se mete un poco más y el hombre puede sentir justo detrás del glande el músculo anal de la pareja. Eso puede dar mucho placer a ambos. Se tiene que mover con cuidado y en general, la penetración no debe durar demasiado tiempo.

 

Consejos generales:

  • Tanto en los preparatorios como en la ejecución del sexo anal, es aconsejable que el pene no entre en contacto con la vagina después de los contactos entre el pene y el ano que no fueron superficiales. Así que, no hay problema en que empecéis a hacer el amor con coito vaginal, pero después del contacto anal ya no se puede volver a tener contacto vaginal.
  • Una buena higiene es de gran importancia en el sexo anal. El pene tiene que estar limpio, igual que el ano, y el recto tiene que estar vacío.
  • En el sexo anal se tiene que utilizar mucho lubricante. Aparte del líquido natural, se puede utilizar saliva o un lubricante artificial.

 

Literatura:
Toni Bentley, Rendición. Unas memorias eróticas, Tusquets editores, isbn 978-84-8383-009-3

 

Ver también preguntas frecuentes > el sexo anal

Share this page