incesto 

Cuando fui niño, tuve contacto físico con mi hermana pequeña. Ahora yo tengo 37 años y ella 33. Tenemos una buena relación, y a pesar de que ambos sabíamos que lo que estábamos haciendo no estaba bien, nunca hicimos cosas en contra de su voluntad. De adultos, ya hablamos sobre este asunto, pero aun así mi hermana está experimentando un periodo complicado en su vida y ahora se pregunta si el incesto a finales de su infancia e inicios de su pubertad tiene que ver con lo que le sucede ahora. Yo me siento muy culpable en cuanto a este asunto, ya que yo era el hermano mayor, yo lo inicié y debería haber abandonado este contacto físico. Sin embargo, el contacto físico siguió durante años, creo que desde que yo tenía 12 años hasta que cumplí los 17. Nunca tuvimos sexo como tal, pero si que la toqué con mi boca. A mi me pareció excitante y a ella le gustó, pero ambos sabíamos muy bien que lo que estábamos haciendo no era lo correcto. Los dos guardamos este secreto todo este tiempo. La solución es, o así me parece, que lo contemos a nuestros padres y amigos, pero ya sólo pensar en eso me hace entrar en pánico. Siento demasiada vergüenza y creo que hice muy, muy mal. ¿Qué sería lo mejor? ¿Es normal que esto suceda? ¿Debería sentirme tan culpable? ¿Se puede encontrar información sobre este tema en Internet? Si pongo la palabra «incesto» en un buscador, sólo encuentro relatos de víctimas en situaciones indeseadas.

 

Es cierto que en Internet se pueden encontrar, sobre todo, relatos de víctimas en situaciones indeseadas, porque es la idea que el mundo tiene sobre el incesto. En realidad, vosotros pensáis así también, tal y como se desprende de tu carta. Sí que existen algunas páginas Web, como www.nvsh.nl, en la que se pueden leer textos con una opinión diferente sobre el incesto. ¿Ya has leído estos textos? Allí se explica el tabú del incesto y se dan algunos ejemplos. Es muy normal que entre hermanos se hagan juegos sexuales y ocurre por todo el planeta. Es algo que se hace en secreto, igual que en los juegos con amiguitos o con uno mismo. Es excitante y malo, y uno puede entender perfectamente que lo que está haciendo no está bien visto.

 

Tabú del incesto

Sobre el incesto se escribe y se habla en términos tales como «maldad», «abuso», «autores» (hombres) y «víctimas» (chicas), y se emplean ahora nuevos argumentos para mantener vivo el tabú natural del incesto que originalmente tenía que ver con la reproducción. El incesto sigue teniendo la antigua connotación de horror. Tú y tu hermana estáis claramente impresionados por esta connotación negativa. Tu hermana está experimentando un periodo difícil en su vida, y busca las razones de sus problemas en los juegos sexuales del final de su infancia e inicio de su pubertad. Esto sucede por las historias sobre traumas de por vida provocados por el incesto. Durante años, los expertos han señalado con determinación las consecuencias horribles del incesto, por lo tanto, es comprensible que también vosotros penséis así. El modo de pensar puede estar tan manipulado por estas historias que tú estás cambiando tu razonamiento por sentimientos de culpabilidad y penitencia. Incluso crees que confesando tus pecados y haciendo penitencia, te desharás de tus otros problemas.

 

Consejo

Nosotros te aconsejamos que te opongas a la influencia de los medios de comunicación, los expertos autoproclamados y todas las historias de terror que se puede encontrar en Internet. ¿Qué tienen de malo los juegos sexuales, a parte de daros placer y de estar prohibidos? Los sentimientos de arrepentimiento y de remordimiento sobre este asunto no sólo se forman interiormente por un sentimiento instintivo de culpabilidad, sino también por la influencia exterior, la prohibición y la penitencia. Antes se tenía la misma opinión en cuanto a la masturbación, el sexo homosexual, o el aborto. Son sólo ejemplos de unos asuntos que han conllevado mucho sufrimiento a cientos de miles de personas. Te desaconsejamos que os confeséis a vuestra familia y amigos, porque así sólo empeoraréis la situación.

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