cáncerdepróstata 

Cada año, unos 10.000 hombres en los Países Bajos y Flandes padecen de cáncer de próstata clínico. El término «clínico» quiere decir que el cáncer ha sido diagnosticado: muchos hombres (mayores) viven con un cáncer de próstata sin saberlo.

 

No se sabe qué causa el cáncer de próstata.

No se puede causar un cáncer de próstata mediante el coito o mediante otra actividad sexual. Existen indicios de que se reduce el desarrollo del cáncer de próstata si el hombre, desde que es joven, se corre con regularidad.
Puesto que se suele diagnosticar cáncer de próstata a una edad elevada, se tiene que evitar culpar al cáncer de los cambios normales que acompañan el proceso de envejecimiento.
Es muy importante conocer el estadio de desarrollo en que se encuentra el cáncer, si se desarrolla lenta o rápidamente, y cuántas molestias experimenta el hombre. En caso de pocas molestias con un cáncer inicial con un lento desarrollo, suele ser mejor no dejarse tratar por el momento y vigilar el desarrollo del cáncer.
Los problemas sexuales no suelen ser consecuencia del cáncer de próstata en si, sino del tratamiento.

 

Problemas sexuales relacionados con el tratamiento de cáncer de próstata

Lamentablemente, sigue habiendo muchos médicos a quienes les resulta difícil tratar las consecuencias sexuales de una enfermedad. Se suele pensar erróneamente que las personas con cáncer y que están recibiendo un tratamiento no tienen nada de interés por el sexo. Al contrario, por su enfermedad, estas personas pueden tener más necesidad de sexo de lo habitual.
Pero si se anhela un orgasmo durante el periodo de tratamiento, es aconsejable hablarlo antes con el médico, puesto que con algunas terapias existe riesgo de hemorragia interna cuando se emplean ciertos lugares corporales en el sexo.
Sin embargo, ni el hombre, ni su pareja necesitan preocuparse por si uno se hace radioactivo con la radioterapia, ni de si la quimioterapia deja sustancias dañinas en el cuerpo, puesto que no es el caso. No existen pues razones para evitar el contacto.

 

Operación

Durante la operación, casi siempre se dañan algunos nervios, posiblemente resultando en una disfunción eréctil o una disfunción del orgasmo. Puede cambiar el modo en que se experimenta el orgasmo, y puede existir la posibilidad de un orgasmo seco (sin eyaculación) o de una eyaculación retrógrada (la entrada del semen en la vejiga) y/o una pérdida de orina durante el orgasmo.
Una técnica operatoria que se emplea cada vez más en la cirugía del cáncer de próstata sin diseminación es el método con la tecnología Da Vinci. En esta operación se emplea un brazo robótico guiado por un cirujano con la ayuda de una pantalla. Una de las principales ventajas de esta técnica operatoria tan precisa es que se obtienen muchos menos casos de disfunciones eréctiles que con las técnicas anteriores.

 

Radiación ultrasónica (HIFU)

El tratamiento con radiación ultrasónica consiste en introducir en el ano una antena muy pequeña que aplica una radiación ultrasónica en el tumor en la próstata. La radiación ultrasónica da lugar a un aumento de temperatura que mata las células tumorales. La gran ventaja de esta intervención es que puede aplicarse en un día. Sin embargo, no todos los pacientes que padecen de cáncer de próstata pueden recibir un tratamiento con HIFU: la próstata no puede ser demasiado grande, por ejemplo. En los Países Bajos no se usa (todavía) el HIFU, pero sí en Bélgica (Amberes) y Alemania (Gronau).

 

Radiación

La radiación puede dañar la próstata, la uretra y/o los vasos sanguíneos. Estos daños pueden provocar una disfunción eréctil y/o la disminución de la producción de testosterona, y, con ella, una disminución de la producción de esperma. Asimismo, puede haber dolor cuando el hombre se corre. Este dolor desaparece después del tratamiento.

 

Quimioterapia

El tratamiento con quimioterapia (el tratamiento con citostáticos) se aplica cuando el cáncer se encuentra en un estado de gran desarrollo. El problema de esta forma de terapia es que no sólo se para el desarrollo de las células cancerígenas, sino también el de las células sanas del cuerpo. Las ganas de tener sexo disminuyen claramente durante la quimioterapia. Asimismo puede haber una disminución de la producción de espermatozoides, disminuyendo la fertilidad. Esta terapia suele ir acompañada por la pérdida de pelo, posiblemente dando lugar a fuertes sentimientos de vergüenza y con ello una bajada de la libido.

 

Terapia hormonal

La terapia hormonal impide la producción de testosterona por los testículos, por lo que se trata en este caso de una castración (temporal). Después del tratamiento, la producción de testosterona vuelve a funcionar con normalidad. Otros efectos secundarios desagradables de la terapia hormonal pueden ser disfunción eréctil, una bajada de la libido, el desarrollo de pechos y ataques de calor como los que sufren las mujeres durante la menopausia.

 

¿Cómo afrontar los problemas sexuales?

Para los hombres con una pareja estable es muy importante que sigan hablando con su pareja sobre las consecuencias emocionales y sexuales de la enfermedad. Puede ser que a él ya no le resulten excitantes y agradables algunos actos sexuales, y en este caso es importante que indique nuevamente qué es lo que le place. También puede ocurrir que la pareja sana ya no se excite tocando el cuerpo dañado del hombre. En este caso, se tendrá que ser sincero.
Un vibrador, algunos juguetes, ropa especial, cosas para crear un ambiente erótico y otros atributos pueden desempeñar un papel importante en la búsqueda de nuevas actividades sexuales que satisfagan a ambos.
Mucha gente cree que el hombre sólo se puede correr cuando el pene está duro. Se trata de una idea errónea: no se requiere de una erección para poder disfrutar plenamente, incluido el orgasmo y la eyaculación.
Sin embargo, muchas parejas suelen querer hacer el amor con un pene duro.
Se puede pensar en utilizar un preservativo con un soporte, o una bomba de vacío. Las parejas heterosexuales además pueden emplear el método «stuffing». Con este método, se introduce el pene flácido con las manos en la vagina. Uno de los ejemplos es que la mujer se siente encima del hombre. Cuando ella contrae y relaja la musculatura pélvica y ella, al mismo tiempo, mueve sus caderas lentamente hacia arriba y hacia abajo, el pene es succionado cada vez más dentro de la vagina. Así es posible que haya una erección.
También existe la posibilidad del implante de una prótesis. La ventaja de una prótesis es que se tiene una erección muy natural. Las desventajas son la posibilidad de que haya una infección y que eventualmente pueda morir el tejido por la constante presión interna.
De acuerdo con un médico, se pueden utilizar pastillas para la erección, ciertos extractos de plantas, o inyecciones. Para poder utilizar una inyección para tener una erección, es imprescindible que el pene reciba sangre y que ésta circule correctamente.
La disfunción eréctil u otra disfunción sexual puede deberse también a una causa cognitiva o emocional. En este caso, la asistencia psicológica, como por ejemplo una forma de terapia cognitiva de comportamiento, puede ser muy útil.

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