depresión

Todavía no sabemos cómo están relacionadas las depresiones y el sexo, pero la solución ofrecida suele ser un antidepresivo, independientemente de cuáles sean las causas y las consecuencias. Sin embargo, ninguna sustancia química pueda resolver la depresión o los problemas sexuales, sólo pueden aliviar los síntomas de la depresión, e incluso pueden empeorar la disfunción sexual.

 

Investigación

No existe mucha investigación sobre la influencia de las depresiones en las relaciones sexuales, aunque últimamente se ha hecho mucha más investigación. Los resultados son contradictorios. Una gran parte de las personas con depresión tiene menos necesidad de sexo. Por otro lado, hay gente que utiliza el sexo como terapia para salir de la depresión. Los psiquiatras ven este aumento de la necesidad sexual como consecuencia del deseo de compartir intimidad durante las actividades sexuales para combatir así los sentimientos de soledad. Los médicos fundan su opinión en una investigación entre hombres heterosexuales con depresión que demostró que este grupo se masturbaba generalmente menos que antes. Parece ser una conclusión precipitada, ya que nunca antes se había investigado un eventual cambio de la frecuencia de masturbación en mujeres deprimidas, hombres homosexuales deprimidos, adolescentes deprimidos y niños deprimidos. De momento, sólo podemos concluir que la autoterapia basada en el sexo tiene éxito en muchos hombres deprimidos.
Otra investigación con una lista de preguntas sobre la depresión, demostró que mujeres deprimidas que tuvieron sexo sin preservativo, obtuvieron una calificación que mostraba que estaban menos deprimidas que antes. Y aquellas mujeres que no habían tenido sexo durante una cierta temporada, obtuvieron una calificación que mostraba que estaban más deprimidas. Cuanto más tiempo pasaba sin haber tenido sexo, más deprimidas estaban. Así que los investigadores sospecharon que el semen tiene una función antidepresiva en la vagina de la mujer… Pero visto el aumento de los resultados después de un periodo de abstención sexual, podemos deducir que la actividad sexual en sí puede atribuir positivamente al proceso de recuperación. Y si le damos la vuelta al razonamiento, la causa de la depresión en este grupo de mujeres puede ser de raíz sexual.

 

Apetito sexual y depresión

Las relaciones suelen estar basadas en expectaciones sexuales irreales. Estas expectaciones se tornan en deseos sexuales insatisfactorios, acompañados por sentimientos y pensamientos negativos relacionados. Durante la primera fase de la relación, el sexo es maravilloso, pero cerca de un año después, todo se hace muy predecible, y la predictibilidad es el puñal mortal de sexo satisfactorio. Después de aproximadamente cinco años, tiene lugar una gran crisis y muchas parejas intentan combatirla fijándose en la posibilidad de tener una tercera persona en la relación, un hijo. Sin embargo, el hijo no cambia nada de la insatisfacción sexual de los padres, y si la concepción resulta ser muy dificultosa, los padres pasan por un periodo complicado y así la situación se convierte por si sola en un deseo sexual insatisfactorio.
Pero también la ausencia de una relación sexual deseada, o la ruptura de la relación –precoz para un miembro de la pareja – puede causar una depresión.

 

Antidepresivos y sexo

En algunas personas, la depresión puede ir acompañada por episodios de manía (actividad exagerada), lo que se suele conocer como «disfunción bipolar». Durante un periodo maníaco, el deseo sexual puede aumentar mucho, pudiendo convertirse en un comportamiento sexual sin límites con un riesgo elevado de embarazo indeseado, ETS o mala conducta sexual. Existen diferentes tipos de antidepresivos. Se puede distinguir entre los antidepresivos SSRI, SRI, TCA y los antidepresivos modernos como mirtazapina. Además de estos antidepresivos, también se emplea litio y carbamazepina, antiepilépticos que también funcionan como estabilizadores de humor si se trata de un episodio maníaco.
Todos los antidepresivos pueden tener como efectos secundarios la disfunción sexual. En este caso, se suelen experimentar problemas con el apetito sexual, y de excitación durante el sexo y el orgasmo. Se trata, sobre todo, de un retraso del orgasmo o la inexistencia del orgasmo. Por algo es que se recetan antidepresivos para hombres que no padecen de depresiones pero sí de la eyaculación precoz.
Otro problema en el caso del orgasmo tardío en una mujer depresiva es que su orgasmo se alejará todavía más del orgasmo de su pareja en la línea temporal. El hombre puede estar (después de su orgasmo) insuficientemente motivado como para tenerlo en cuenta, porque la mujer pierde la motivación para hacer el amor. Es importante que el médico informe a la pareja de la mujer sobre los efectos secundarios de los antidepresivos, para así evitar problemas en la relación.
Un problema sexual totalmente distinto como consecuencia de los antidepresivos es el priapismo. El priapismo es una situación duradera y dolorosa de la erección del pene del hombre o del clítoris de la mujer causada por un estancamiento de la sangre en el pene o en el clítoris.

 

Consultar al médico

Los antidepresivos no tienen el mismo efecto en todo el mundo. Es muy importante consultar al médico nada más se experimente una disfunción sexual después de haber empezado a tomar un antidepresivo. Siempre se puede cambiar a otro tipo de antidepresivo que quizá no tenga efectos secundarios en la sexualidad. No se debería sentir vergüenza de consultar al médico sobre este asunto, porque un 60% de las personas que utilizan antidepresivos experimenta problemas con el sexo tras empezar con el medicamento, a veces incluso al cabo de unas pocas horas. Es mejor no decidir dejar de tomar el medicamento uno mismo; ¡siempre se tiene que hablar con el médico!

 

Si el sexo es la causa

No tiene ningún sentido de utilizar antidepresivos si la depresión es la consecuencia de un problema sexual. Por lo tanto, es importante averiguar de dónde vienen los sentimientos depresivos y la apatía, también incluyendo en el análisis el posible papel del sexo. Se sabe que la disfunción eréctil o la pérdida de placer durante el sexo con la pareja probablemente sea la causa de la depresión. Sin embargo, mucha gente no se atreve a hablarlo con el médico, por lo que el médico no puede hacer un diagnóstico correcto, recetando como consecuencia un antidepresivo que probablemente aumentará la problemática sexual y la depresión relacionada. Por lo tanto, es importante ser sincero y claro con uno mismo y con el médico.

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