herpes 

El herpes labial es el tipo de herpes más frecuente. Se estima que un 80% de la población tiene este virus en su sistema.

 

El herpes labial

En algunos miembros de la población, el herpes aparece en forma de una o más úlceras encima o a lado de los labios. Cuando esto sucede, es aconsejable evitar el contacto oral con otras pieles con glándulas, como la boca, la vagina, el pene y el ano.

 

El herpes genital 

Existe un tipo de virus de herpes diferente que se trasmite mayoritariamente por contacto sexual. Este virus se conoce como «herpes genital» para diferenciarlo del «herpes labial».

 

Los síntomas del herpes genital

En general, el herpes genital se comporta igual que el herpes labial. Cuando el virus se activa, se empieza a experimentar una sensación de hormigueo en el lugar en cuestión.
Si el herpes genital no se trata adecuadamente,  a los pocos días aparecerán una o varias úlceras acompañadas por una sensación de dolor. En esta fase, las úlceras aún se pueden tratar con una crema. Sin tratamiento, las úlceras se romperán después de unos días. El herpes genital va acompañado de malestar físico, glándulas inflamadas o incluso de un aumento de la temperatura corporal, como también ocurre con el herpes labial. Después de algunos días, la piel se recupera, la presencia del virus disminuye y al cabo de una semana estás totalmente recuperado. Si te contagias con el virus, éste permanecerá siempre en tu cuerpo. Los síntomas reaparecerán cuando tengas bajas las defensas. Al inicio, puede reaparecer después de algunos meses, pero conforme avance el tiempo, disminuirá la frecuencia de la reaparición, llegando incluso a tardar años hasta la siguiente aparición de los síntomas.

 

El tratamiento del herpes 

Las enfermedades consecuencia de un virus no pueden curarse en un momento. Los antibióticos no sirven contra un virus. Sin embargo, sí que existen medicamentos, como cremas y pastillas, que disminuyen la duración y la seriedad de los síntomas. Estos medicamentos se conocen como «antivirales». Debes empezar con el tratamiento con antivirales en cuanto aparezcan las molestias, para así intentar parar el proceso de desarrollo del virus. Así, puedes utilizar una crema contra el herpes labial que se puede comprar en cualquier farmacia sin receta médica. En el prospecto se indica que no se debería poner la crema en las glándulas, pero sí que puedes poner la crema en los órganos genitales exteriores.

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